«Azzurra», el triunfo de la consistencia

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Como decía el anuncio: ‘Tazita a tazita’. Así ha cimentado el Azzurra de la Familia Roemmers su victoria en la temporada 2019 de 52 SUPER SERIES, día a día. El equipo liderado en el agua por el patrón argentino Guillermo Parada se ha hecho con el título de la campaña gracias a su regularidad, a ser el barco que menos ha fallado, a ir generando su renta cada manga en los 25 días que compusieron la temporada.

Parada es el patrón que más temporadas lleva en 52 Super Series. Ha hecho las ocho campañas y sabe lo que hay que hacer para ganar el que es considerado el mejor circuito del mundo para barcos monocascos. No en vano ya lo ha ganado en cuatro ocasiones (2012, 2015, 2017 y 2019). La ecuación de Parada es sencilla. Ser solvente en todas las circunstancias. No hay que destacar en un aspecto, hay que ser bueno en todos.

La temporada de 52 Super Series la ha ganado Azzurra con una media de puntos de 3,66. La igualdad en la flota es tan alta que ni tan siquiera le ha hecho falta estar en cifras de podio para hacerse con el campeonato después de 45 mangas disputadas. Y lo ha conseguido sin haber ganado ninguna de las cinco pruebas disputadas esta temporada. Los triunfos parciales han sido para Platoon en dos ocasiones (Mahón y Puerto Portals), Provezza en Puerto Sherry, Quantum en Cascáis y, finalmente, el Sled en su exhibición en aguas de Porto Cervo.

Y esta táctica Azzurra la ha llevado a cabo de una forma concienzuda. La temporada 2018 terminó bastante mal para ellos con un tercer puesto final. El equipo se confabuló para llegar a 2019 con el propósito de no repetir los errores. Hicieron cambios en la zona mojada del barco. Cambiaron quilla, bulbo y timón para conseguir que el barco siempre fuera competitivo. No buscaban el brillo en determinadas situaciones: viento fuerte o flojo, ola, ceñida, etc.… buscaban un barco que siempre estuviera en las primeras posiciones, buscaron el equilibrio que suele llevar al triunfo en un circuito sin descartes como son las 52 Super Series.

Y la táctica del ‘tazita a tazita’ los ha llevado a la victoria. Pero tuvieron que esperar al último día de competición para poder levantar los brazos y borrar de su proa el número tres que tanto les había traumatizado. Platoon y Quantum se lo estuvieron peleando hasta el final, luchaban por el que es considerado como el triunfo más prestigioso de la vela profesional, el circuito de 52 Super Series. Los alemanes llegaron al último día con opciones de victoria gracias a un proyecto muy bien parido con grandes regatistas y sacando el máximo rendimiento a su ‘salirse-de-lo-preestablecido’. Llevan velas Quantum que sólo ha usado ellos y el equipo norteamericano. Y su velero es un diseño de Vrolijk que se desmarca de los Botín imperantes. Harm Müller-Spreer confía en su tripulación, con cinco españoles, para firmar por tercer año consecutivo el segundo puesto en la general. Y eso ya es mucho, aunque en 2019 se quedaron un poco con la miel en los labios ya que vieron opciones reales de ganar el campeonato sobre todo después de haber ganado dos regatas: Mahón y el prestigioso Rolex TP52 World Championship en Puerto Portals.

No tuvo un gran año el defensor del título: Quantum Racing. El hueco dejado por Terry Hutchinson y Dean Barker, entre otros, al marcharse a preparar la Copa América con el American Magic, ha sido muy complicado de llenar. El trío Baird, Appleton, Vila no ha brillado como se esperaba y sólo en Cascáis, con fuerte viento que demandaba una gran experiencia en el manejo del barco, fueron el Quantum que lleva cuatro títulos en 52 Super Series; 2013, 2014, 2016 y 2018.

Del resto destaca el exitoso regreso del Bronenosec de Vladimir Liubomirov. Con un barco terminado de construir en 2019 y con la llegada del campeón olímpico Sime Fantela el velero ruso demostró que era probablemente el barco más rápido de la flota cuando las cosas le iban bien, pero la falta de consistencia les apartó de luchar por cotas más altas que el cuarto puesto final de la temporada.

También hubiera estado arriba el Provezza de Ergin Imre si no hubiera roto el palo en Puerto Portals en la primera regata del Mundial. Su exhibición logística de traer un palo de repuesto desde Valencia y sólo perder un día de competición le valió para aminorar el impacto negativo de la fractura del mástil, aunque al final de la temporada no pudo superar la quinta plaza.

Y la gran sensación del final de temporada fue el Sled del armador Takashi Okura. El barco del New York Yacht Club ganó el 50% de las mangas disputadas en los dos últimos eventos de la temporada. Y eso en una regata tan competida como las 52 Super Series es más o menos una proeza milagrosa. Sled ganó la regata en Porto Cervo con un dominio aplastante haciendo un primero en seis de las nueve mangas celebradas.

Y el triunfo de Sled no sólo fue la sensación del final de temporada, sino que también va a ser el azote del resto de la flota de cara a la demandante temporada 2020. Sled ha demostrado que tiene un punto más de velocidad que el resto. Así que todos ya han comenzado a ver vídeos para saber dónde estaba esta diferencia. Sin solución de continuidad una parte de la flota se reunirá en los entrenamientos de invierno en Valencia en diciembre y desde allí los barcos serán izados a un carguero que les dejará en Ciudad del Cabo donde la temporada comenzará con un doblete a los pies de la Table Mountain que supondrá el estreno de 52 Super Series en el hemisferio sur. Después otras dos regatas en Italia (Scarlino y Porto Cervo) para finalizar en España con las regatas de Valencia y Puerto Portals.

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