«Desconfiar del Madrid es uno de los errores más graves que puede haber»

Simpático, campechano, humilde. De estirado solo tiene su envergadura, dos metros, y unos brazos que parecen tentáculos de un gigante inventado por Spielberg. Pocos saben que cuando tenía ocho años jugaba de lateral izquierdo. Su constitución le predestinó para ser guardameta. Courtois se sinceró cuando fue presentado en el Bernabéu: «Soy madridista desde pequeño». Debutó a los 16 años en la Primera División belga, con el Genk, y a los 19 pertenecía al Chelsea. Cuando llegó la oferta del Real Madrid no lo dudó. Estaría al lado de sus hijos, Adriana y Nicolás, fruto de su relación con Marta Domínguez, y jugaría en el sitio soñado. Vino a celebrar trofeos y a lograr el que le falta: la Champions. «El Madrid ha ganado tres consecutivas y ese es el reto, conseguir títulos». Solari como técnico y Courtois como porterio buscan su primera Copa de Europa.

Va a por todos los títulos: «Después de perdernos por el viaje, hemos encontrado el camino correcto; aspiramos a todos los títulos, sin duda»

–¿Fichar por el Real Madrid era su deseo o llegó porque era su destino?

–No conozco a ningún futbolista que no quiera fichar por el Real Madrid. Yo estaba muy bien en el Chelsea, me sentía muy integrado en el club y vivía en un vestuario muy bueno. Cero problemas. Pero el Real Madrid llamó a mi puerta y está claro que cuando llama el Madrid, llama el más grande.

Las ratas del Wanda: «Fue más ruido que otra cosa. Siempre he sido muy respetuoso con las aficiones y lo seré con la del Atlético»

–Y de repente, al vestuario de Valdebebas llega un gigante de dos metros, que jugó en el Atlético ¿Qué caras vio?

–Desde el primer segundo me encontré con un grupo humano fantástico. Es que estamos hablando de un vestuario que está repleto de campeones en todo, también en personalidad, en experiencia y en no sorprenderse por nada, en el trato con los nuevos. Hay muchas leyendas sobre el vestuario del Real Madrid y nada tienen que ver con la realidad. La única verdad es que es un grupo formidable y en el que me he sentido integrado de inmediato. Además, la inmensa mayoría son jugadores internacionales y habíamos coincidido en muchas batallas.

«Aquí un empate se convierte en un pequeño drama. Esta exigencia es gasolina para nuestro motor»

–Entre otras, en la final de Lisboa…

–Por supuesto que hubo bromas sobre aquella final. Yo he dado siempre el máximo allá donde he estado. Y ahora lo doy todo en el Real Madrid.

–¿Los rivales se ven más pequeños desde arriba por su altura o porque está en el club más grande?

–Para nada. En el Real Madrid se vive el fútbol con la máxima presión, esto es así. Porque aquí un empate se convierte en un pequeño drama. Esta exigencia es gasolina para nuestro motor. Y sabemos muy bien que somos el rival más apetecido por todos, todos quieren ganarnos. Nosotros sabemos, y lo hemos sufrido, que todos los adversarios van a ser durísimos, porque quieren ganar al Real Madrid.

Hace falta otro Cristiano?: «He sufrido a Cristiano, es un crak, pero ya lo dijo Santiago Bernabéu: ningún jugador es más importante que todos»

–Fue elegido mejor portero del mundo en el Mundial. Con lo tranquilo que estaba en Inglaterra ¿para qué se vino a vivir la presión del Madrid?

–Debuté con 16 años y me encanta mi profesión. Diez años después sigo amando la competición y la presión. Fichar por el Real Madrid ha sido la mejor oportunidad para estar saboreando la exigencia máxima y la presión cada día, cada minuto.

–Usted parece tranquilo y agradable. ¿Esa forma de ser le ayuda en un mundo tan salvaje como el fútbol?

–No sé si me ha ayudado porque no sé cómo me habría ido con otro carácter, con otra forma de ser. No me ha ido mal siendo como soy, así que no tengo motivos para cambiar, o para intentar ser lo que no soy.

Críticas muy duras: «Leí barbaridades sobre mis compañeros y ahora dicen que Vinicius, Modric, Karim y Bale son magníficos»

–¿No varía su carácter ni bajo una lluvia de ratas, como sucedió en el Metropolitano el pasado sábado?

–Bueno, eso fue más ruido que otra cosa. Siempre he sido muy respetuoso con todas las aficiones rivales y naturalmente que lo voy a ser con la del Atlético. No guardo el más mínimo rencor de eso. Yo estuve tres años en el Atlético y lo hice lo mejor que supe para ganar los títulos que ganamos.

–Siempre se ha dicho que para ser portero hay que estar un poco loco.

–¡Claro! ¡Quién no está un poco loco! La portería es el puesto más especial del fútbol. No es que estemos locos, es que somos un poco especiales.

–¿Cómo es su convivencia con Navas? ¿Pueden llegar a ser amigos dos estrellas que pelean cada día de trabajo por el mismo puesto?

–La cuestión es concebir tu trabajo como la parte de un engranaje en el que todas las piezas deben funcionar con soltura. Todos y cada uno de los jugadores dependemos de todos y cada uno de nosotros. Mi relación con Keylor es muy buena. Es un gran portero y yo me siento muy feliz porque mi equipo tiene a Keylor. Donde los demás quieren ver un problema, yo veo una solución, porque el equipo cuenta con muy buenos jugadores en cada puesto.

–En el Real Madrid se ha pasado de la C de Cristiano a la C de Courtois. No le puedo preguntar si le echa de menos, porque no jugó a su lado, pero: ¿Le habría gustado jugar junto a él?

–Cristiano es leyenda viva del Real Madrid. La historia reciente del club se ha escrito en gran parte con sus goles. Sufrí a Cristiano como rival y es un «crack». Pero en el Real Madrid me recuerdan cada cierto tiempo una frase de Santiago Bernabéu con la que estoy plenamente de acuerdo: «Ningún jugador es más importante que todos juntos».

–¿El Real Madrid necesita un Cristiano, un goleador? Ha sido el debate.

–Yo no soy quien tiene que valorar eso. Hay gente muy competente en el club que se encarga de esto. Es cierto que al comienzo de temporada no encontrábamos el gol como ahora. He escuchado y leído muchas barbaridades sobre algunos de mis compañeros. Hoy, todos hablan de lo magníficos que son Karim, Vinicius, Modric y Gareth Bale.

–¿De verdad cree que tienen equipo para pelear por los tres títulos?

–No tengo ninguna duda. El Real Madrid aspira a todos los títulos. Lo compruebo todos los días en los entrenamientos. Tenemos un equipo muy compensado y a algunos de los mejores del mundo en su posición. No conozco a ningún profesional del fútbol que, con la mano en la cabeza, piense que este Real Madrid no va a estar en las peleas finales. Dicho esto, el fútbol tiene sus caprichos. Sufres una mala noche en la Champions y te quedas fuera. Pero libra a libra, como se dice en Inglaterra, el Real Madrid es aspirante a todo.

–¿Y es la sensación del vestuario?

–Yo hablo por mí, pero en el vestuario se respira el ánimo de un grupo que cree en lo que hace y que cree que es bueno lo que hace. Todo el grupo cree que aspiramos a tres títulos. Y ya hemos ganado el Mundial de Clubes.

–Llegó aquí con 26 años. ¿Tiene la sensación de que vino al Madrid un poco tarde, que se perdió lo mejor?

–No tengo esa sensación. Porque no creo que lo mejor del Real Madrid haya pasado, sino todo lo contrario. Desconfiar del Real Madrid es uno de los errores más graves que se suele cometer. Lo hacen muchos, y se equivocan, y se vuelven a equivocar. Y se volverán a equivocar. Hace un mes nos daban por muertos y estamos muy vivos. Ya estamos aquí de nuevo para todo.

–Con el estado de ánimo que usted me dibuja parece muy difícil caer ante el Ajax en la XChanmpions.

–Nuestra predisposición va a ser la máxima. Son los octavos de final y sólo hay dieciséis equipos de Europa que están aquí. El Ajax lo está porque es un gran equipo. Hay que mirad de frente y con humildad a todos los rivales, es nuestra obligación y la cumplimos.

–¿La Champions le «pone» al Madrid más que las otras competiciones?

–No me ha dado esta sensación. Soy consciente de la que la historia del Real Madrid se escribe con letras de oro en la Copa de Europa, pero no me dio la impresión de que el equipo se relaje ante el resto de partidos de otras competiciones. No he visto nada de eso.

–Tras esa mala etapa, ¿ahora se sienten favoritos para ganarlo todo?

–No es eso. Sentimos que, después de habernos perdido por el viaje, hemos encontrado el camino correcto. Vamos por el buen camino y vamos a buen ritmo, pero eso no nos convierte en favoritos, nos mantiene como justos aspirantes a todos los títulos.

–El Barcelona empató en San Mamés ¿Hay Liga para el Real Madrid?

–La distancia es considerable, por supuesto. Somos muy conscientes de esto, pero que seamos conscientes no nos invita a reducir la velocidad. Ni nos lo podríamos perdonar nosotros, ni nuestra gente. Yo siento a la afición del Real Madrid orgullosa de su equipo y eso me parece lo más importante de todo. Es la señal de las señales.

–El Madrid sí parte en la Copa con una ligera ventaja ante el Barcelona.

–Pensar en que tenemos ventaja sería el primer error. Mike Tyson el que dijo que todo el mundo tiene un gran plan hasta que llega alguien y te lo revienta. Nosotros sabemos que lo que tenemos que hacer ese día es partir de cero.

–Oiga ¿y los porteros viven más felices y seguros con el VAR?

–Toda revolución, todo cambio necesita un tiempo de espera, de adecuación y de mejora. Ahora hay muchos conceptos que no parecen claros para nadie. Considero que es el impuesto que debe pagar todo grupo que acepta un cambio en las reglas del juego. El fútbol va evolucionando y el VAR es un paso más en la evolución. Entiendo que si pasado el tiempo la balanza se inclina hacia los beneficios pues se dará por bueno. Si ocurre lo contrario habrá que tomar decisiones.



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